No es un secreto que un sujetador que cuesta, atención, 2 millones de dólares, no está hecho para cualquiera. Tampoco es ningún secreto que por más caro que sea el sujetador que una mujer luzca, lo importante es el interior. Victoria’s Secret, el fabricante de esta cara pieza de lencería, tiene una curiosa historia. Fue creada en San Francisco por Roy Ramond, un señor muy tímido que sentía un cierto rubor cada vez que decidía comprar ropa interior a su pareja. Tanta, que decidió crear un nuevo modelo de negocio basado en la venta de lencería por catálogo y en tiendas creadas con un ambiente cómodo y agradable para los hombres. La idea fue un éxito, aunque Ramond lo vendió demasiado pronto, por solo 3 millones de dólares…

 

El fundador de la marca, que terminó muriendo en la ruina, podría haberse permitido comprar solo uno de estos caros sujetadores. La modelo brasileña Adriana Lima, uno de los ángeles de Victoria’s Secret, fue la encargada de presentar el modelo en sociedad. Este sostén de 2 millones de dólares está confeccionado con topacios, zafiros, diamantes y oro blanco, y fue dado a conocer en la ciudad en Nueva York.

Adriana Lima se presentó en la tienda que Victoria’s Secret tiene en pleno Soho neoyorquino en un lujoso descapotable, vestida con un vestido raso color celeste que dejaba ver el sujetador Bombshell. El truco que puede hacer que una pieza de lencería alcance tan exhorbitado precio, como en otros muchos productos que hemos podido ver en este blog, es el conocido método de tirar de pedrería: 142 piedras preciosas y 18 quilates de oro blanco. Así cualquiera que lo desee puede hacer del objeto más común, el más caro del mundo. No es ningún secreto que con un humilde botijo y una ingente cantidad de diamantes: ‘Los botijos son para siempre’.

Precio: 2.000.000 US$