En este mundo existen muy pocas cosas que el dinero no pueda comprar. Incluso los objetos únicos, fruto de tradiciones ancestrales que se remontan milenios en la historia de oriente, pueden ser adquiridos si se está dispuesto a pagar por ellos.

La palabra bonsái significa, literalmente, naturaleza en bandeja y es un arte mundialmente conocido que consiste en cultivar árboles de todo tipo en una superficie de tierra muy reducida. La técnica del bonsái, cuyo origen hemos de buscar entre los taoístas chinos hace más de dos mil años, constituye una de las tradiciones artísticas más respetadas en la cultura oriental. Durante siglos la posesión y el cuidado de los bonsáis estuvo ligado a los nobles y a las personas de la alta sociedad.

Hoy en día los bonsáis parecen estar al alcance de todo el mundo, sin embargo, existen ejemplares que, por su longevidad y rareza, constituyen verdaderos artículos de lujo. Se trata de hermosos y valiosísimos especímenes que atesoran en cada una de sus ramas la esencia de esta tradición milenaria.

El bonsái más caro del mundo es un maravilloso ejemplar de enebro (juniperus chilensis), que tiene 250 años de antigüedad. Fue exhibido por primera vez en Japón en 1954 y subastado por 2,5 millones de dólares en 1981.

Precio: 2,5 millones de dólares