Piensa en los frigoríficos que has podido tener a lo largo de tu vida. En la nevera de la casa de tu abuela, en el frigorífico de tus padres que ya sabemos que ha sido muchos años tu supermercados particular. Pues bien, si los juntas todos y sumas su valor económino no le llegará a la suela del zapato al frigorífico Meneghini La Cambusa porque tiene un precio que es mayor al de los pisos más baratos. Claro que, a pesar de que puede diseñarse a medida, no cabría en un piso pequeño.

nevera

 

El fabricante italiano Meneghini ha creado La Cambusa, el mueble frigorífico más caro del mundo que además puede llegar a ser una cocina completa. La idea es que pueda integrarse y adaptarse al espacio de la casa que más te apetezca sin que nadie sepa que estás guardando ahí la leche y las sobras de ayer. El modelo básico arranca con el precio de 13.000 € pero su precio puede superar los 30.000 €  y su diseño es modular con las funciones de una cocina.

En el caso de que os preguntéis por la solvencia del modelo de negocio de este tipo de productos, la respuesta es contundente: son los más rentables. Porque las pocas unidades que se vendan estarán bien vendidas. La crisis se encuentra en los productos baratos que puede copiar la competencia china y lanzar productos similares a menor precio.

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En la imagen de arriba puedes apreciar la versión que el fabricante ha diseñado “de tres puertas“, que incluye además de la nevera con congelador: cafetera, microondas, horno, dispensador de hielo y agua con mesa incorporada y una despensa con cuatro huecos en la que se puede controlar la temperatura. Su diseño exterior es el de un gran mueble clásico de madera maciza y se ofrece en distintos modelos, desde el clásico con acabado en ébano al ceniza lacado en el color que prefieras. Las asas y las bisagras, tienen un acabado en bronce pulido o cromado. Si te hemos convencido y quieres empezar a tomar medidas, este superfrigorífico tiene unas dimensiones de 249x218x63 centímetros. Y no olvides que al precio que hemos mencionado antes debes sumar los gastos de transporte.

Todo para que después lo abras y no tengas nada en la nevera.