Cuando pensamos en los objetos más caros del mundo tendemos a imaginar artefactos de diseño dotados con las tecnologías más avanzadas, pero esto no ocurre siempre así. En el caso de la cámara fotográfica más cara del mundo se da la circunstancia de que su valor no depende tanto de sus características técnicas sino de su exclusividad y su importancia histórica.

La máquina de fotos más cara del mundo es uno de los 25 ejemplares del modelo Leica 0 que sirvieron a Oskar Barnack para crear en 1923 la Leica A, primera cámara compacta de la historia en utilizar una película de 35 mm.

Este exclusivo y sublime fragmento de la historia de la fotografía, que todavía funciona con la precisión característica del fabricante alemán,  fue subastado en la Galerie Westlich de Viena, alcanzando un precio de 2,16 millones de euros en una durísima puja que duró más de veinte minutos.

Tan solo quedan doce modelos de esta extraordinaria pieza de coleccionista, y el hecho de que dos de ellos ya hayan sido vendidos por un precio superior al millón de euros, convierten a la Leica 0 en la cámara de fotos más cara del mundo.

Precio: 2,16 millones de euros